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Antiguos al aire 2.0 (2017)

El pasado fin de semana 23 y 24 de septiembre, colaborando el aeropuerto de Burgos, el Club Burgales de Coches Históricos y Millaerea, se celebró la segunda edición de Antiguos al aire pilotos a tierra.

Han participado 18 aeronaves de casi todas las modalidades: 6 autogiros, 6 pendulares y 6 alas fijas, entre ellos un motovelero.

Incluso se acercó a curiosear una avioneta desde Requena, que aunque no participó, hizo bulto lo que es de agradecer.

Por la mañana la cosa pintaba mal. El viernes ya era un día malo, pero las previsiones del finde eran inmejorables. Efectivamente, salió un sábado tan anticiclónico que había nieblas por todos lados.

Los del Este y Oeste (Catalanes y Portugueses) tuvieron problemas para salir de sus campos, los unos pudieron salir a media mañana, los otros no pudieron. Echamos de menos a nuestros amigos Portugueses. Nos debemos una.

Los más cercanos pudimos llegar a tiempo para dar un paseo a nuestros anfitriones propietarios de los coches antiguos.

Los Navarros llegaron justitos para comer, por las nieblas también. Faltaban todavía 4 pendulares cuando ya nos fuimos a comer platos típicos del lugar. Morcillita de Burgos, choricito, .... colesterol rico rico, comido sin fundamento.

Sin siesta ni nada, reunidos ya todos y despedidos los que se tenían que ir, nos fuimos a recorrer Burgos con esas maravillas con ruedas. 96 años me transportaban a mí. Un Ford T con 17 CV y dos marchas, de los que en las subidas no sabias si te tenias que bajar a empujar. Pero no. Des...pa...cito, como dice la canción, subía lo que hiciera falta.

Y ya lo dice el refran: Mañanitas de niebla, tardes de paseo. Y así fue. La Cartuja de Miraflores, Monasterio de San Pedro de Cardeña, el castillo, y finalmente la hermosa catedral de Burgos.

Una cena en buena compañía en una terracita de la Plaza mayor (la de Burgos, no la del café con leche), un paseito nocturno y al hotel.

A la mañana, nos vinieron a buscar al hotel para llevarnos al aeropuerto. Después de dar un par de paseos más a los que el día anterior se quedaron en tierra, nos fuimos yendo cada uno para su casa.

Dejo unas fotillos de los antiguos que difrutamos. Gracias a todos los que han colaborado en tierra con sus coches, al aeropuerto por abrir sus puertas, y a todos los pilotos que han participado en el evento.